Mario García, receptor de Unicaja Costa de Almería, sumó 16 puntos en el último partido, entre ellos el bloqueo con el que se cerró el encuentro. El jugador, de 19 años y medio, firmó ese punto en un uno contra uno ante Obi, opuesto canadiense que llevaba 21 puntos en ese momento.
Un cierre de partido decisivo
Según explica el propio jugador, ese bloqueo llegó tras leer el ataque del rival y supuso tres puntos importantes para el equipo. García valora su actuación con autocrítica: «Estoy contento, pero me exijo mucho más». Añade que debe reducir errores, ser más seguro en recepción y ganar solidez en el saque.
El receptor afronta su segunda temporada en la Superliga tras un debut en el que fue una de las revelaciones. Asegura que ha trabajado durante todo el verano para mejorar el salto y ser más contundente en ataque, y considera que en estas dos jornadas ha ido a mejor respecto al año pasado.
Un pabellón complicado
García destaca la dificultad de jugar en el Palau D'Esports L'Illa, donde el equipo logró la victoria. Señala que es una pista lateral, con luces que afectan al saque, y cree que más de un equipo perderá puntos allí a lo largo de la temporada. También subraya la dureza del rival, al que considera difícil de batir.
Sobre el partido, explica que el equipo estuvo más cómodo en los dos primeros sets y que supo reaccionar en el cuarto, cuando iba por detrás en el marcador. Para el jugador, el manejo de los finales apretados será una de las claves de una temporada muy igualada.
Llamamiento a la afición
El jugador pide apoyo para el próximo partido en casa: «Que vengan a ver el partido, que llenen el pabellón, que nos apoyen». Confía en que, si el equipo da su máximo, ganará. Sobre el rival de esa jornada, el SUAC, apunta que aún podrían incorporarse jugadores importantes y que prefiere enfrentarse al equipo completo.