La organización agraria eleva a 130 hectáreas la superficie dañada en el Poniente, con el epicentro en Santa María del Águila y Las Norias, y reclama a la Junta ayudas excepcionales y un plan para cauces y ramblas.
La DANA Adam ha dañado unas 130 hectáreas de explotaciones agrícolas del Poniente almeriense, según la primera valoración de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Almería. Los destrozos se concentran en Santa María del Águila y Las Norias, en El Ejido, y llegan también a puntos de Dalías y Berja.
Qué se ha perdido en las fincas
El agua y los lodos han entrado en los invernaderos, han roto bandas y elementos constructivos y han dañado muros de contención y caminos rurales. En algunos puntos, la fuerza del agua ha provocado roturas estructurales y la pérdida de cultivos recién plantados, justo al inicio de la campaña de invierno.
COAG advierte de que el exceso de humedad en el sustrato y en las raíces eleva el riesgo de asfixia radicular, putrefacción y hongos. Eso puede obligar a arrancar plantas y comprometer la producción de toda la campaña.
Dos peticiones a la Junta
La organización trasladará a la Consejería de Agricultura la necesidad de ayudas excepcionales y directas para los agricultores afectados. Según COAG, deben servir para recuperar el potencial productivo de las explotaciones, no solo para compensar parte de los daños materiales.
La segunda demanda va a la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul: un plan de prevención de avenidas e inundaciones en cauces y ramblas del Poniente. COAG pide limpieza, acondicionamiento, mantenimiento y planificación hidráulica como política permanente, con inversión pública y coordinación entre administraciones.
Un campo golpeado varias veces
La DANA Adam llega cuando el sector aún no ha cerrado las heridas de episodios anteriores. Tras la DANA de finales de octubre de 2024, que dañó más de 5.000 hectáreas de invernaderos en El Ejido y su comarca, un temporal de comienzos de enero de 2026 dejó en la provincia unas 2.000 hectáreas de cultivos extensivos afectadas y alrededor de 40 hectáreas de invernaderos dañadas. En febrero, la borrasca Oriana arrancó cubiertas y ventanas en explotaciones del norte de El Ejido.
COAG sostiene que la respuesta no puede limitarse a indemnizar los daños una vez producidos y reclama medidas legislativas y presupuestarias que refuercen la prevención.